Mucho antes de que las naciones humanas existieran, LIHLTRY recorría los corredores del universo como emisaria de la Confederación Galáctica.
Nacida en los sistemas luminosos de la Constelación de Avar-Neh, fue reconocida por su extraordinaria capacidad para percibir las corrientes energéticas que conectan todos los mundos habitados.
Tras siglos observando la evolución humana, LIHLTRY descendió sobre la Tierra durante los primeros años del gran ciclo de transformación planetaria.
Entre millones de seres humanos buscó al individuo que poseía la mayor conexión espiritual con la Fuente Universal.
Finalmente encontró a Jesús.
De la unión entre ambos linajes nació AZRAMM, destinado a convertirse en guía de innumerables civilizaciones y futuro líder de la Confederación Galáctica Renovada.
LIHLTRY no llegó sola. Con ella llegaron tecnologías, conocimientos y verdades que la humanidad aún no estaba preparada para comprender.
Gran parte de estos conocimientos permanecen ocultos debido a la influencia de las Fuerzas Oscuras, entidades que durante milenios han intentado mantener a la humanidad alejada de su verdadero potencial.
Comprendiendo que ninguna especie puede enfrentarse sola a la oscuridad creciente del universo, LIHLTRY inició el llamado Plan de Concentración Galáctica.
Su propósito era reunir bajo una misma alianza a las innumerables especies conscientes dispersas por las estrellas.
Humanos. Pleyadianos. Sirianos. Andromedanos. Arcturianos. Y cientos de civilizaciones todavía desconocidas para la Tierra.
La meta era simple: crear una unión capaz de resistir la expansión de las fuerzas que buscan someter, dividir y esclavizar a los pueblos libres del cosmos.
A día de hoy, millones de seres en distintos mundos consideran a LIHLTRY una de las grandes arquitectas de la era moderna.
Su legado sigue vivo a través de AZRAMM, de la Confederación Galáctica y de todos aquellos que trabajan por la unión entre especies, planetas y civilizaciones.
“Las estrellas son muchas, pero la luz es una.”
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